Monthly Archive noviembre 2019

PorAntasur

Tipos de seguros deportivos

El mundo de los deporte, para nadie es un secreto, es uno en el que los accidentes están a la orden del día. Si eres de las personas que les gusta practicar una actividad de riesgo, regentas una empresa de deportes y aventuras o quizá te dedicas a organizar eventos deportivos; es importante que conozcas el tipo de seguros deportivos que es obligatorio tener, las coberturas que tiene y la forma en que se puede obtener.

Con esto claro cumplirás todos los requisitos que la ley obliga y, además, podrás tomar todas las medidas de seguridad para estar protegido y cubierto en caso de que lo peor suceda.

Tipo de seguros deportivos   

Cuando hablamos de seguros deportivos obligatorios, podemos distinguir dos tipos bastante diferenciados entre sí: seguros de accidentes y seguros de responsabilidad civil. Cada uno de ellos tiene sus características especiales que a continuación desglosamos.

Seguro de accidentes

Si eres una persona que frecuenta eventos deportivos y sobre todo que te encargas de manejarlos y estar pendiente de todos los pormenores de ellos, sabrás que en cualquier momentos puede ocurrir una situación imprevista donde se produzcan daños para con los participantes, voluntarios o incluso los jueces de las pruebas pueden resultar lastimados. En estos casos, cuando es algo ajenos e incontrolable, se le considera como accidente.

El término tiene otras acepciones, por ejemplo se entiende por accidente a una lesión derivada de una causa violenta repentina, externa y ajena a la intencionalidad del asegurador. Este tipo de accidentes puede producir invalidez temporal o permanente e incluso, en algunos casos, la muerte.

Un seguro de este tipo puede cubrir los siguientes sucesos:

Muerte por accidente: La empresa asegurado asume todos los pagos del capital, garantizando todo los trámites como consecuencia de la muerte del asegurado.

Incapacidad permanente absoluta: La aseguradora se encargará de los gastos que se puedan producir y abonará la suma acordada.

Incapacidad permanente parcial: En caso de que el asegurado presente una pérdida anatómica o de sus funciones totales, de carácter permanente e irreversible, la empresa aseguradora se encargará de todos los gastos.

Gastos de asistencia sanitaria: En este caso se abonan los gastos de asistencia sanitaria que sean necesarios.

Rescate y traslado: Como su nombre lo dice, se encarga del rescato y traslado según la situación lo amerite.

Seguro de responsabilidad civil

Este tipo de seguro obliga a reparar los daños que se puedan presentar a un tercero por negligencias. Para cubrir este tipo de consecuencias es obligatorio contratar un seguro deportivo de responsabilidad civil, y este tendrá las siguientes coberturas:

Responsabilidad civil de explotación: Cubre todos los daños personas y materiales que se puedan ocasionar involuntariamente a terceras personas.

Responsabilidad civil de productos: Se cubre todo lo que tenga que ver con la responsabilidad civil de daños personales, materiales y perjuicios causados por tercero de los productos tratados, manipulados o servidos, por la persona o entidad asegurada.

Responsabilidad civil patronal: Cuando hablamos de este tipo de seguro deportivo nos referimos a aquel que cubre las indemnizaciones que los trabajadores puedas exigir al asegurado por accidentes laborales.

En definitiva un seguro de responsabilidad civil debe cubrir los gastos de defensa, eso quiere decir los honorarios de abogado y demás que se vean involucrados en el proceso que se presente. El coste del peritaje y las fianzas también se ven incluidas.

Te recomendamos, si es que eres dueño u organizador de este tipo de actividades que consigas un seguro según la actividad que vayas a realizar. Como puedes ver las consecuencias de no hacerlo pueden ser muy drásticas y tú te puedes encontrar en serios problemas en el caso de estar asegurado.

Fuente: hola.com

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La tecnología marcará las novedades de los seguros médicos en 2020

Las compañías de salud ya están preparadas para dar la bienvenida al nuevo año. Las novedades de los seguros médicos en 2020 estarán protagonizadas por la tecnología: desde videoconsultas y nuevos tratamientos hasta robots que hacen cirugías

Cada año surgen avances, dispositivos e investigaciones que hacen la vida un poco más fácil a las personas. Por eso, las compañías de seguros de salud se van renovando para incorporar los últimos avances tecnológicos. Gracias a ellos, 2020 traerá mejores tratamientos, más servicios digitales y nuevas pruebas diagnósticas de alto nivel.

Los expertos del portal todosegurosmedicos.com han recopilado todos los nuevos servicios y coberturas que ofrecerán las compañías de salud el próximo año.

Más y mejores pruebas diagnósticas
Las aseguradoras incorporan continuamente nuevos medios de diagnóstico, más precisos y menos invasivos. Con ellos, se detectan antes las lesiones y se sabe con más exactitud qué tratamiento es necesario. Por ejemplo, en 2020 Adeslas incorporará la tomosíntesis, una mamografía en 3D que detecta mejor un posible problema. Otro ejemplo es DKV, que incluirá la ecografía 4D en el embarazo, entre otras muchas nuevas pruebas.

Igualmente, otra de las grandes novedades de 2020 en los seguros médicos serán los estudios genéticos. Estas pruebas permiten, por ejemplo, saber si un paciente tiene riesgo de padecer una enfermedad, para así poder prevenirla.

Nuevos tratamientos
Los avances en la investigación han permitido evitar, en muchos casos, las cirugías. Las aseguradoras incluirán en 2020 nuevos tratamientos, menos invasivos, para tratar ciertas dolencias. Por ejemplo, Cigna añadirá la terapia focal ablativa en párkinson, que evita someter a quienes sufren esta enfermedad a una operación.

Igualmente, las técnicas más avanzadas de reproducción asistida o la conservación de células madre del cordón umbilical entrarán en las coberturas de varios seguros médicos.

Robots cirujanos
La robótica también ha llegado para quedarse, incluso en el mundo de la salud. Las aseguradoras ya comienzan a incorporar este avance tecnológico que se traduce en operaciones más eficientes y seguras.

Por ejemplo, Asisa incorporará cirugía robótica Da Vinci, un robot que obedece las órdenes del cirujano. Ofrece una visión mucho más clara del cuerpo del paciente y, a la vez, evita los temblores del médico. Reduce la pérdida de sangre y las complicaciones, al tiempo que favorece la recuperación del paciente.

Nuevas cirugías especializadas
La sanidad privada incorpora cada año más especialistas a sus cuadros médicos. Así, puede disponer de expertos capacitados para asumir cirugías más complejas y especializadas. Eso evita que los pacientes tengan que buscar un experto fuera de su aseguradora (o incluso en otro país) y asumir ese coste.

Más atención a los hábitos saludables
Otra de las grandes novedades de 2020 en los seguros médicos es, sin duda, el fomento de la vida saludable. La sanidad privada ha puesto el foco en ayudar a sus usuarios en su día a día, y por eso ya está incorporando servicios de coach y tratamientos contra la obesidad con nutricionistas. A esto hay que sumarle la importancia del fortalecimiento del suelo pélvico, una cobertura que entrará en muchas pólizas de salud a partir del próximo año.

Además, en 2020 las aseguradoras también aumentarán sus servicios en la asistencia de personas mayores y en la psicoterapéutica. Año tras año, las empresas de salud amplían su red de centros de día para mejorar la calidad de vida de sus asegurados.

Ampliación de reembolsos y coberturas
Por ejemplo, Cigna ampliará a 20 las sesiones para tratar trastornos relacionados con la alimentación. Otro ejemplo es DKV, que ampliará hasta los 2 años la vacuna de la meningitis B y reembolsará el coste del DIU y de la vacuna del virus del papiloma humano.

La digitalización se afianza entre las aseguradoras
Pocas compañías de seguros médicos no cuentan ya con una página web. En ella, es normal que el cliente tenga un área personal en la que puede consultar las analíticas o pedir cita. Sin embargo, muchas aseguradoras también permiten hacer otras gestiones, como solicitar el reembolso de algunos gastos.

De cara a 2020, las páginas web y las apps serán las protagonistas, porque las aseguradoras están ampliando sus servicios digitales. Ahora, explican los expertos de todosegurosmedicos.com, lo normal será que una póliza permita hacer una videollamada con un especialista cuando se necesite. O pedirle consejo a un coach, hablar con la comadrona o controlar la rutina de salud diaria, entre muchas otras cosas.

Los servicios digitales ya son parte de los seguros médicos. Un ejemplo es «blua Premium», de Sanitas, que permite hacer videoconsultas con especialistas, ayuda a dejar de fumar, ofrece asesoramiento sobre el desarrollo de los niños, etc. Otro ejemplo es el Club Globalfinanz, donde los clientes disponen del chat médico líder en España y sin ningún tipo de obligación.

Desde todosegurosmedicos.com opinan que todas estas novedades demuestran que es un buen momento para confiar en la sanidad privada. Permite evitar largas listas de espera y además da acceso a la tecnología más avanzada. En 2020, los seguros de salud ofrecerán más protección y servicios que nunca.

Fuente Comunicae

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Once cosas que entran en tu seguro del hogar y que seguramente ignoras

Algunas pólizas de ciertos seguros cubren servicios que es probable que desconozcas

Cuando contratamos un seguro de hogar solemos fijarnos sobre todo en protegerla frente situaciones habituales como un incendio o los daños por agua. Palabras como continente (techos, suelos, ventanas…), contenido (reparación de muebles y objetos domésticos) o responsabilidad civil (daños que puedan ocasionar a terceros) son habituales en las pólizas, y bastante familiares para la mayoría de las personas.

Sin embargo, a la hora de contactar un seguro del hogar es muy importante fijarse en otro aspecto que suele olvidarse en la mayoría de los casos: la letra pequeña. Esa gran despreciada pero no menos importante, porque puede ser determinante y cambiar muchas de las coberturas de nuestro seguro. Leer al 100% todas las condiciones y los servicios que nos ofrecen no suele ser habitual. Pero no hacerlo puede cargarnos económicamente de gastos que, a lo mejor, nos podemos ahorrar. Muchas veces, nuestro seguro incluye servicios y cubre daños sobre los que no teníamos ni idea.

Once coberturas que quizás ignores

Una buena póliza del hogar tiene que aportar soluciones en lugar de más disgustos, y por ello es importante que nos asesoremos bien. Y que leamos bien toda la información y preguntemos en caso de duda. Si lo hacemos, nos daremos cuenta que nuestro seguro incluye cosas como:

-Reposición de documentos: como escrituras

-Alimentos refrigerados afectados por una caída de la luz: es una garantía complementaría de las pólizas que protegen la vivienda. En caso de que la comida se eche a perder, el seguro cubre la pérdida de los alimentos que estaban refrigerados. Muchas aseguradoras incluyen los daños sufridos en la instalación eléctrica, así como aparatos o equipos conectados, a consecuencia de corrientes anormales o cortocircuitos en la red.

-Seguro de la mascota y los daños que pueda ocasionar: una buena póliza incluye algunas garantías enfocadas a los animales de compañía. Si el perro muerde a una persona, se escapa de casa y provoca un accidente o un desperfecto, la aseguradora puede cubrir el siniestro. También puede incluir los gastos de veterinario. La indemnización varía en función de la compañía.

-Accidentes domésticos: golpes, caídas, quemaduras, intoxicaciones, hemorragias, atragantamientos y electrocuciones son algunos de los riesgos cotidianos que algunos seguros cubren.

-Asistencia informática: con la aparición de las nuevas tecnologías, las aseguradoras han tenido que adaptarse y ofrecer nuevos servicios que antes no contemplaban. Algunos de los servicios que ofrecen es la protección de los menores ante las redes sociales y la violencia digital así como la asistencia informática como la recuperación de datos o de equipos. También pueden estar incluidos servicios destinados al móvil o la tablet, como copias de seguridad o restauración de contenidos.

-Asistencia en viaje: si estás de viaje y enfermas, el seguro del hogar puede encargarse de todo. Los principales servicios incluyen el viaje de vuelta y el transporte, hospitalización de un familiar, los gastos en el extranjero o repatriación en caso de fallecimiento. También puede incluir gastos de localización y salvamento.

-Defensa jurídica: en algunos casos la compañía de seguros se apropia de los gastos en los que se tenga que incurrir el asegurado en algún proceso judicial o administrativo. El objetivo es la defensa ante reclamaciones o problemas por vía amistosa o legal. Incluye el asesoramiento a la persona, la reclamación en su nombre y la solicitud de una indemnización por el daño causado.

-Robo en la calle: si se produce un robo fuera del hogar y ha habido violencia o intimidación para extraer los bienes, también el seguro suele cubrirlo. También puede cubrir la indemnización por joyas, relojes u objetos personales robados en el momento del robo.

-Servicio de bricolaje: algunas compañías incluyen un servicio de bricolaje en el hogar, además del desplazamiento del técnico y las primeras horas de la mano de obra. Los materiales, sin embargo, van a cargo del asegurado. Entre los servicios de bricolaje que suelen incluir están el montaje de muebles, la colocación de enchufes o la instalación de tiradores de puertas.

-Facturas de restaurante y lavandería en caso de siniestro: si la cocina y la lavadora se han estropeado y no pueden utilizarse, el seguro cubre hasta los límites acordados.

-Uso fraudulento de tarjetas de crédito: en caso de pérdida o robo, y alguien usa la tarjeta sin consentimiento, la compañía de seguros se hace cargo de los gastos que se han generado.

Fuente: eldiario.es

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¿A quién recurrir si el seguro del coche no se hace cargo de los daños?

El Consorcio de Compensación de Seguros, que depende del Ministerio de Economía y Empresa, se ocupa de casos extraordinarios y definidos por la legislación.

Cuando el coche sufre daños por causas poco habituales no siempre se puede contar con el respaldo del seguro. Por eso los conductores acuden a la letra pequeña de la póliza cuando el responsable de la colisión no está asegurado, cuando una avalancha de agua arrastra nuestro vehículo, cuando tenemos un accidente por el desplazamiento de la carga o cuando nos cae un rayo. Es entonces cuando puede llegar la sorpresa: no siempre tenemos derecho a la compensación económica por los daños sufridos. Sin embargo, en circunstancias extraordinarias se puede recurrir al Consorcio de Compensación de Seguros.

La obligatoriedad de disponer de un seguro para nuestro vehículo es algo asumido, y conocemos también las modalidades básicas de ese tipo de seguro: el obligatorio o a terceros, como muchos siguen denominándolo, que cubre los daños que podamos ocasionar a otros vehículos, a personas, o bienes con nuestro vehículo; y el denominado a todo riesgo que incluye los daños propios, además de los causados a terceros. Sólo un 28% de los vehículos asegurados en España optan por esta modalidad.

El seguro a terceros, o de responsabilidad civil, puede ampliarse incluyendo robo, rotura de lunas o incendio. El a todo riesgo, con o sin franquicia, puede contemplar los daños causados por un rayo en una tormenta de verano, el atropello de una especie cinegética, como por ejemplo un jabalí, o incluso, como señala Jordi Marí, abogado de ARAG, “hechos ajenos a la circulación. Hay pólizas que contemplan por ejemplo la reclamación a talleres en caso de disconformidad con alguna reparación del vehículo o los daños que sufra el asegurado como peatón, por ejemplo, en caso de atropello”. Eso sí, siempre que hayamos contratado esas ampliaciones.

Además, y eso no lo conoce tanta gente, en las dos modalidades existe una red extra de seguridad: aquellos daños propios o a terceros que asume, por ley, el Consorcio de Compensación de Seguros (CSS).
El Consorcio de Compensación de Seguros

El CCS tiene su origen en el Consorcio de Compensación de Riesgos de Motín creado en 1941 para dar apoyo a las aseguradoras en atender las pérdidas ocasionadas en la Guerra Civil. Actualmente está adscrito al Ministerio de Economía y Empresa, pero sus recursos proceden de las primas, recargos e inversiones y no depende de los presupuestos de ninguna Administración pública.

El CCS cubre la totalidad de los daños propios y a terceros –independientemente de la modalidad de póliza que tengamos contratada para nuestro vehículo, y sin tener en cuenta si en el todo riesgo existe franquicia–, en casos muy concretos, considerados extraordinarios y definidos por la legislación, y sólo cuando el vehículo tiene matrícula española y ya contaba con una póliza de seguros.

Aunque pueda parecernos que pocas veces actúa, en 2018 tramitó 31.614 expedientes y abonó cerca de 115 millones de euros a titulares de pólizas de seguro de automóviles.

Qué daños cubre el CSS

Además de estos supuestos conocidos como riesgos extraordinarios, el CCS también se encarga de cubrir otros más comunes:

-Si la responsabilidad de los daños en nuestro vehículo es de otro vehículo sin seguro, el CSS los cubrirá.

-El consorcio también cubre los daños provocados por un vehículo robado, si la responsabilidad de estos es del vehículo sustraído.

-Los daños personales provocados por un vehículo desconocido y, en caso de ser daños corporales significativos, también los daños materiales.

Cómo reclamar

La comunicación de los daños materiales y la solicitud de indemnización al Consorcio de Compensación de Seguros debe realizarse lo antes posible, mejor si es antes de que pasen siete días desde que se produjeron los daños, que es el plazo que establece la Ley de Contrato de Seguro. La reclamación se puede presentar mediante llamada telefónica (900 222 665 o 952 367 042) o bien por Internet, en este enlace. Si no podemos utilizar una de estas dos opciones se podrá hacer por carta, aunque este sistema genera, en la mayoría de las ocasiones, importantes retrasos en la tramitación. La solicitud de indemnización la puede presentar el asegurado, el tomador de la póliza de seguros, o el agente o corredor que intervino en la contratación de esa póliza.

El proceso es sencillo. Una vez presentada la declaración de daños y la reclamación de compensación, el CSS determinará, en primer lugar, si está obligado a cubrir los daños y pedirá toda la documentación necesaria para justificar las causas extraordinarias que los ocasionaron. Tiene sus propio peritos, que los evaluaran y fijarán la compensación correspondiente. Si no existen impedimentos, el proceso puede durar unos tres meses.

Fuente: elpais.com

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Irache advierte sobre el desconocimiento de las coberturas de los seguros

Aconseja asesorarse sobre las condiciones antes de firmar una póliza

La Asociación de Consumidores de Navarra Irache advierte sobre el desconocimiento de las coberturas de los seguros; casi una de cada cuatro personas -24%- admite que no las conoce, según una encuesta encargada a Cíes, aunque la experiencia en la Asociación lleva a pensar que este porcentaje puede ser mucho mayor.

Los más jóvenes son los que menos conocen las coberturas de su seguro, solo el 48% frente al 71% de la media general. El conocimiento de las pólizas es mayor en localidades de menos de cinco mil habitantes -78%- y fuera de la Comarca de Pamplona -74%-. 

La póliza marca qué cubre el seguro

Hay que tener en cuenta que el contenido de la póliza marcará en qué situaciones la compañía aseguradora se hará cargo de un siniestro o hasta qué límite. Pese a la importancia de estudiar las condiciones, es muy habitual que los consumidores firmen la póliza sin haber leído detenidamente el documento, moviéndose exclusivamente por la confianza que le merece el corredor o el agente de la aseguradora o únicamente por el precio de la prima. 

Muchas personas acuden a Irache porque han sufrido un siniestro y el seguro no responde como esperaba el afectado. En parte de estos casos, aunque no siempre, la reacción de la compañía se corresponde a las condiciones del seguro firmado.

El límite de daños estéticos no permite dar un aspecto uniforme al parqué o al baño

Son varios los asociados que han acudido porque se les ha estropeado parte del parqué del salón o de la pared de un baño por una humedad. Si han transcurrido algunos años, es posible que ya no queden baldosas o lamas del modelo utilizado. Y el seguro solo ofrece cubrir lo dañado, no cambiar toda la estancia. Cuando el asociado acude a Irache, descubre que en su póliza la cobertura estéticos no llega para cambiar todo el parqué o alicatar todo el baño. Si quiere dar un aspecto uniforme, tendrá que poner dinero de su bolsillo, en ocasiones pueden ser dos mil euros. 

La sobretensión estropea la lavadora pero el seguro no da lo suficiente para comprar otra

Otras personas vienen porque, tras una sobretensión, algún electrodoméstico se ha estropeado sin que se pueda reparar.  Dan parte al seguro pero éste solo ofrece una cantidad de dinero que no da, ni de lejos, para comprar una lavadora nueva de similar calidad. Cuando se revisa la póliza se comprueba que, efectivamente, se incluye los daños a aparatos eléctricos, pero limitados a 250 euros.

En una reparación de tubería, el seguro solo cubre hasta 300 euros

Una pareja acudió porque sufrió una fuga en una tubería de su vivienda que afectó al baño. Acudieron el fontanero y el albañil, que en dos días solventaron el problema. Les entregaron una factura de 540 euros. La pareja se sorprendió cuando vio que el seguro solo pagaba 300 euros. La explicación era que en las condiciones particulares de la póliza constaba este límite en la reparación de tuberías. 

Caso aparte es la exclusión general de falta de mantenimiento que incluyen la mayor parte de pólizas de vivienda o de comunidad.  Esto es usado por muchas compañías para no hacerse cargo cuando hay un problema en las canalizaciones.

Le suben la prima un 20% porque ha tenido dos accidentes

En los seguros de coche, el contenido de la póliza puede influir notablemente en la prima a pagar. Muchos consumidores acuden a Irache porque les han subido un 20% la prima anual, por ejemplo. Cuando se estudia la póliza, se comprueba que marca este encarecimiento en caso de que se produzcan, por ejemplo, dos siniestros en un mismo año. Aunque en muchas ocasiones la falta de siniestros debería conllevar un abaratamiento de la prima (es el sistema bonus-malus), en ocasiones las compañías no lo aplican y el consumidor no la reclama porque no la conoce o no la comprende. 

También hay pólizas de coche que no dan cobertura en el extranjero, como han podido comprobar algunos socios cuando estaban de viaje por Europa. O aquéllos que determinan los talleres concertados a los que puede acudir el cliente. Algunos consumidores han reparado por su cuenta el vehículo en un taller independiente y cuando pasan la factura al seguro han descubierto que el seguro no les pagaba nada. 

Piensan que el seguro les permitía cancelar el viaje pero no es así

Si se va a realizar un viaje, puede ser conveniente estudiar la posibilidad de contratar una póliza para posibles imprevistos. Con mucha frecuencia, los viajeros firman un seguro en el mismo momento que contratan el viaje, sin ver qué coberturas les ofrece. Generalmente, no son primas muy altas pero sí en ocasiones innecesarias. 

Es muy frecuente recibir en Irache a personas que quieren reclamar al seguro el retraso de un vuelo, la cancelación de un viaje o la atención sanitaria recibida en el destino. Muchos de ellos descubren aquí que el seguro que suscribieron les ofrecía poco más que el amparo que ya les daba la ley sin necesidad de suscribir ninguna póliza. 

También se dan casos de pérdidas de maletas en aeropuertos en los que el seguro paga menos de lo que marca la cobertura. Al revisar las condiciones de la póliza en Irache, se comprueba que éstas indican claramente que la compañía solo pagará las facturas que se aporten. Por eso, aunque el límite de cobertura sea de 300 euros, por ejemplo, si el consumidor solo aporta justificantes de compras por 100 euros, éste será el importe que abone la aseguradora. 

Es necesario pedir las condiciones por escrito y asesorarse antes de suscribir el seguro

Como puede verse, no estudiar y valorar detenidamente las condiciones de la póliza antes de firmar un seguro puede llevar a desagradables sorpresas o a descubrir que el seguro no responde por ti en una difícil situación que pensabas que estaba cubierta. 

Por ello, es fundamental comprender bien las coberturas, los límites y las exclusiones de la oferta. Para ello, conviene pedir la póliza por escrito -tanto condiciones particulares como generales- y asesorarse convenientemente antes de firmarla. 

Fuente: pamplonaactual.com

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¿Qué seguros puede (y debe) contratar el autónomo para mejorar su cobertura?

A pesar de las mejoras en coberturas que este último año han comenzado a tener los autónomos obligados a cotizar por contingencias, que hasta el año pasado eran voluntarias, la realidad es que sufren una serie de riesgos en su día a día que pueden acabar por dañar su patrimonio, ya sea empresarial o incluso personal. Pero ¿qué seguros puede (y debe) contratar el autónomo para mejorar su cobertura?

La ley obliga a contratar determinados seguros sin los cuales no se puede desarrollar la actividad profesional. Estos son los que debemos tener siempre que se cumplan determinadas condiciones que varían en función de la actividad económica y la profesión. Vamos a ver algunos de ellos.

Seguros obligatorios para un autónomo

-Responsabilidad civil, que cubre posibles daños que podemos provocar en el ejercicio de nuestra profesión. Es imprescindible si tenemos un local comercial o en profesiones como médicos, abogados, electricistas, etc. Un ejemplo de uso sería un abogado que debe presentar una alegación para un cliente y al que se le pasa el plazo para hacerlo provocando que su recurso no prospere. El seguro se encargaría de indemnizarle en este caso.

-Multirriesgo para el local donde se desarrolla la actividad y que como mínimo cubriría incendios, robos o deterioro de los productos que tengamos en la misma. También debe cubrir posibles daños que produzcamos a terceros con nuestra actividad, como por ejemplo una fuga de agua que daña otro local o vivienda.

-Vehículo en caso de utilizar uno para nuestra actividad profesional. Lo más habitual es tener un seguro de daños a terceros, pero que, si trabajamos en el sector del transporte, por ejemplo, se pueden buscar mejores coberturas, ya sea todo riesgo o remolcaje ampliado para que la grúa nos devuelva a casa con el vehículo para arreglarlo en nuestro taller habitual.

-Asalariados que según el convenio en el que estemos inscritos estamos obligados a contratarlo para nuestros empleados. Cubriría cuestiones como accidentes, incapacidad o fallecimiento durante el trabajo.

Otros seguros que se pueden contratar

Luego existen una serie de seguros que muchos autónomos contratan para mejorar su cobertura, no necesariamente pensados para su vida laboral, sino en muchos casos pensando en su jubilación. Vamos a ver cuáles son:

-Accidentes y baja laboral, pensados para mantener el nivel de ingresos en caso de un accidente o baja por enfermedad. Los utilizan sobre todo aquellos autónomos que optan por cotizar por la base mínima. También pueden cubrir cuestiones como incapacidad temporal, invalidez o fallecimiento.

-Salud, igual que cualquier asalariado que no quiera depender de la Seguridad Social para realizar pruebas médicas, por ejemplo. Muchos autónomos los contratan para evitar listas de espera, ya que para pequeñas cuestiones que no sean urgentes en la Seguridad Social se puede demorar mucho y si afecta de forma importante a nuestro trabajo.

-Vida y jubilación pensados para complementar la pensión llegado el momento de retirarnos. Los utilizan sobre todo aquellos que no son partidarios de depender en exclusiva del sistema nacional de pensiones.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de estos seguros son deducibles en el IRPF. Muchos los ven como una inversión y los no obligatorios los utilizan sobre todo los profesionales de mediana edad, ya que los más jóvenes no suelen preocuparse por estas cuestiones.

Fuente: pymesyautonomos.com

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Televisores, neveras y vitrocerámicas, los dispositivos más afectados por los daños eléctricos

Según Asitur Focus… la garantía de daños eléctricos representa un 9,8% de todos los siniestros en el hogar. Según el análisis de los primeros nueve meses del año realizado por Asitur Focus, esta garantía se sitúa por debajo de daños agua (45% del total) y de cristales (10,7%).

Las condiciones meteorológicas de este año, menos adversas que las del año pasado, han influido a que esta tipología de siniestros haya descendido un 10% respecto de 2018.

Por lo que se refiere a la gama de aparatos que se han visto afectados por daños eléctricos, los de gama blanca suponen un 81% del total, siendo el 19% restante dispositivos electrónicos de las gamas gris y marrón.

El Top 10 de dispositivos que han sufrido más daños eléctricos representan el 92% de la lista total de dispositivos electrónicos existentes en los hogares. Este Top 10 está compuesto, de mayor a menor, por los siguientes aparatos: televisor, nevera, vitrocerámica, lavadora, lavavajillas, horno, aire acondicionado, calentador, campana extractora y microondas. 

El Observatorio de Siniestros señala, por último, que la resolución de este tipo de siniestros acaba en una reparación en el 69% de los casos, siendo indemnizados un 16%, mientras que el 15% restante se resuelve de forma mixta entre reparación e indemnización.

Fuente: inese.es

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Seguros de ciber riesgo: la última línea de defensa

Cuando paseamos por el centro histórico de nuestras ciudades vemos aún insignes edificios históricos identificados como “Asegurado contra incendios”. Son recuerdos de una época en la que el fuego era probablemente la peor amenaza para un edificio de oficinas. En ellas, montañas de papel suponían el mayor activo de una compañía: contratos, información de los clientes, historial de la empresa, cheques, dinero en efectivo, etc.
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Hoy en día, la información y su gestión siguen siendo el patrimonio más valioso de las empresas, pero su principal enemigo ya no es la combustión. Sin restarle importancia a este y otro tipo de siniestros similares (inundaciones, robos…), lo cierto es que el daño más común y el que mayor peligro entraña para una empresa es aquel que afecta a los equipos informáticos y al tratamiento de datos. En España se denunciaron en 2017 más de 81.000 ciberataques, lo que da una idea de la dimensión de este fenómeno que afecta a cualquier tipo de negocio, sin importar ni el tamaño de la empresa ni el tipo de actividad al que se dedique.

Virus, robo de datos, extorsión o fraude son los principales ciber riesgos a los que se enfrentan las empresas españolas que, cada día, reciben 400 ciberataques. El coste medio de estas acciones es de 50.000 euros, pero lo peor es que puede llegar a suponer el cierre para un negocio que no esté bien protegido, tanto desde el punto de vista tecnológico como y económico.
Los seguros de ciber riesgo son la última línea de defensa frente a los ataques, intrusiones y robo de información de la empresa

La protección tecnológica pasa, en primer lugar, por lo que se conoce como la ciber higiene: mantener buenos hábitos en materia de ciberseguridad (contraseñas robustas, evitar descargas y páginas no seguras, etc.). Además, es imprescindible contar con las medidas técnicas adecuadas (antivirus, cortafuegos, actualizaciones, etc.). En todo caso, sean cuales sean los esfuerzos y la inversión, si hay algo en lo que coinciden todos los expertos es en que el riesgo cero no existe.

Por esta razón es importante contar también con protección económica, porque, aunque las consecuencias del ataque no puedan evitarse por completo, su impacto puede reducirse al mínimo. Los seguros de ciber riesgo son la última línea de defensa frente a los ataques, intrusiones y robo de información de la empresa. Proporcionan seguridad jurídica y económica frente a las responsabilidades derivadas. Una póliza como ésta nos cubrirá frente a:

– Ataques cibernéticos: Recuperación de los datos y reparación o reemplazo del software.

– Robo de datos: Investigación del origen y alcance, recuperación de datos y gestión del incidente si se trata de información sensible o confidencial.

– Responsabilidad civil frente a terceros o por publicación en Internet a través de cuentas hackeadas.

– Paralización del negocio: Actuación de emergencia y contingencia por la interrupción de venta a través de la web y pérdida de beneficios.

– Extorsión: Gestión del incidente (secuestro o suplantación web, ransomware) y desbloqueo de los equipos.

– Fraude por robo de identidad, ataque al CEO o acceso a cuentas bancarias.

Dependiendo de la magnitud del incidente, un ciberataque supondrá gastos por gestión de crisis en el primer momento (asistencia técnica inmediata), responsabilidad civil, defensa jurídica, pérdida de beneficios, daños reputacionales y posible pago de sanciones.

En el ámbito de las sanciones, quizá uno de los aspectos que más preocupa y que mayor impacto puede tener son las obligaciones que todas las empresas tienen en cuanto al tratamiento de datos personales de sus clientes. El Reglamento Europeo de Protección de Datos (RGPD) y la Ley Orgánica que lo desarrolla han creado un nuevo escenario en el que las empresas deben vigilar con especial celo este tipo de información y notificar a los afectados o interesados si se produjera algún uso ilegítimo. Conviene recordar que la norma afecta a todo tipo de empresas, independientemente de que la información que maneja sea o no confidencial. Cuanto mayor sea el volumen de datos, mayor será el riesgo.
De 350 a 150.000 euros: ¿Cuál es mi seguro?

En el mercado actual conviven multitud de seguros de ciber riesgo. Compañías como AIG, Allianz Global Corporate & Specialty, AXA/XL, Beazley, Chubb, Hiscox, QBE, Specialty o Zurich ofrecen productos muy completos y competitivos. Sin embargo, como ocurre con otros productos de este tipo, las primas pueden variar mucho en función del tamaño, tipo de empresa, cobertura y franquicias que ofrezcan, dentro de una horquilla que puede oscilar entre los 350 euros y los 150.000 euros anuales.

No es fácil saber cuál es el que mejor se adapta a las características de cada organización. Por ello, lo más recomendable es recurrir a una compañía experta específicamente en seguros de ciber riesgo. Un ejemplo de ellas es Watch&Act Protection Services. Su principal ventaja es que cuenta con un gran conocimiento, permanentemente actualizado, del mercado y todos sus productos. Al mismo tiempo, al formar parte de la consultora tecnológica Watch&Act International Consulting, puede realizar un análisis pormenorizado de las necesidades reales de cobertura y una valoración precisa del riesgo de la compañía, identificando las vulnerabilidades existentes para facilitar la mejor cotización posible. Y en el caso de que sea necesaria una intervención, cuenta con expertos que pueden ayudar a la resolución favorable del siniestro.

Fuente: revistabyte.es